Aziyade Ruiz. Exposiciones.

Tesis de graduación. Me miro al espejo. Aziyadé Ruiz Vallejo. 1996.

Tutor: Belkis Ayón

Dedicado a mi hijo José Pablo.

Objetivos:

Cuando se comienza a pensar en una idea no siempre se tienen todas las respuestas del cúmulo de interrogantes que afloran. Lo primero a tener en cuenta fue confeccionar un programa que abarcara un grupo de obras representativas y, para lograrlo, diseñé un poco más de diez preguntas básicas a contestarse. Desde mi punto de vista la más importante debía ser la relacionada con la significación que tenía emprender un proyecto de este tipo. Es este el cuestionamiento que propició un trabajo de concientización y conformación de mi posterior investigación, de la cual se engendró la estructura y consolidación de la propuesta, y el por qué de la necesidad de trabajar en función de la organización y realización de la misma.

A continuación, y como parte del desarrollo de mi trabajo de diploma, iré poniendo las respuestas a esas interrogantes, conformando en si su cuerpo teórico.

Me decidí por el tema ¨ La familia ¨ basándome en una experiencia personal, ya que además de dar configuración a un trabajo de más de dos años, forma parte indisoluble del momento que vivo. También este toca aristas dentro de las relaciones familiares a las que doy un gran valor, como son: el amor, la armonía entre sus miembros, la integración social y universal de los mismos, las relaciones entre los cónyuges, entre padres e hijos, la maternidad en mí, el paso de esposa a madre, el descubrimiento de lo grandioso de este mundo, etc. Toda esta multiplicidad de aspectos han servido como condimentos para mi obra, y de ahí que el tema de ¨ La familia ¨ vaya ganando cada vez más terreno dentro de mis imágenes como artista.

Qué importancia pueda tener o no el tema, está en dependencia de cómo sea tratado. He sido muy cuidadosa a la hora de seleccionar todos los aspectos que de una forma u otra se articulan en el acto comunicativo. Ahora bien, el tema no lo presento llanamente y sin matices, incluso la figuración que utilizo dista mucho de ser anecdótica, así que me propuse que su importancia estuviera dada por la que él mismo genera dicha a través de las herramientas del arte , de forma novedosa y siendo lo más coherente posible con mis objetivos.

Los aspectos novedosos que propongo están condicionados por la forma en que ordeno formal y conceptualmente las ideas. Un ejemplo de ello sería: el habilitar un espacio para la reflexión partiendo de la rutina diaria como los juguetes de mi hijo.
Los implementos de madre, esposa, mujer pueden servir para incentivar un discurso profundo e interesante, haciendo de la obra un producto nuevo y trascendente. Es desde el fondo de esas preguntas desde donde me esfuerzo por buscar lo novedoso y lo verdadero auténtico.

El proyecto lo he hecho en grabado sobre plástico por las innumerables posibilidades que el material brinda. Ya desde antes venía trabajándolo, lo que sirvió para ir familiarizándome con el mismo y ponerlo en función del proyecto de tesis. Seleccioné el blanco y el negro para todas las obras por sentir que su empleo cumplía los requerimientos estéticos y conceptuales afines con lo que proponía.

Como antecedentes más inmediatos y que definitivamente influyeron de algún modo en la configuración general del trabajo puedo citar:

Los raros y antiguos dibujos de ¨ Mujeres Casa ¨ de la artista francesa Louis Burgeois.

El emotivo y sintético trazo de Matisse.

También cito la limpieza y dinamismo de los dibujantes y grabadores japoneses, añadiendo su profundo conocimiento del espacio.

A alguien que no puedo dejar de mencionar sin dejar de señalar el valioso apoyo con el que siempre he contado, es el artista y mi compañero, Agustín Bejarano, quien en su obra ha desplegado una ardua labor artística utilizando el plástico como soporte.

Mi propuesta es un juego reflexivo en torno a la familia que a la vez opera como catalizadora de problemáticas de índole socio-cultural, insertándose sin consenso reglamentario a un tipo de estética predominante que se ubica dentro de las preocupaciones fundamentales de gran parte de los artistas del siglo que está por concluir.

Por una parte vemos a una Jacqueline Abdalá, o a una esbelta madre como Marta María Pérez, preocupadas, entre otras cosas, por trazar sus coordenadas creativas valiéndose de la compleja madeja que deparan los sentimientos más personales, muchas veces desgarradores. Por otra parte encontramos a un Eric Fiscal o un Julio Galán preocupados en connotar aspectos de una herencia familiar multiproblematizadora sustentados siempre sobre un criterio de lo salvaje, lo ingenuo, o de una adolescencia aparencial.

Como la naturaleza salvaje, así se engrana mi naturaleza creativa, y mi adultez es lo único que pierdo. De igual forma sucedió con Baselitz, Basquiat, Kenny Sharf, Lanigan, etc, al plasmar en sus obras un juego similar al que me propongo con este trabajo.

Con el propósito de situar tanto los objetivos que me había propuesto como para tener una visión general del contexto artístico contemporáneo, consulté diferentes bibliografías y rebusqué en el espíritu de esta época, de esta generación. Basado en esto, pude conocer fenómenos, causas y esencias de muchos artistas y movimientos de arte incluyendo la aún efervescente trans-vanguardia. De ahí que Ray Smit indagara en sus tribuladas aventuras; que se indagaran los caminos propuestos por Joseph Beuys y condimentadas por Warhol, y donde dejar las importantes investigaciones de Polke profundizadas por Salle, Schnabel, por sólo nombrar artistas de probada autoridad.

Si me miro a un espejo víspera de un ayuno pertinaz e interminable provocado por los gemidos de mi hijo, es en ese momento donde aparece mi deseo más salvaje, es donde aparezco yo y mi premisa para crear. Como el espíritu creador de los artistas de la época se rebeló mediante al Manierismo contra la perfección casi divina del Renacimiento, así estoy yo, rebelándome, y algo más importante, redescubriéndose todas las mañanas, siempre descubriéndose al espejo.

Como en la vida, en el arte pasa lo mismo, las cosas más inexplicables son, diríamos, divinas como las ricas metáforas de Clemente.

Engarzando el tiempo, recolectando instantes, dignificando olvidos me pasan las horas mientras me entrego al acto creativo. Espejos que no tengo, paisajes que duermen en mí, un río de amor loco por encontrar su origen, José Pablo, inquieto e incansable, no deja fuerza para pensar en dormir.

Agradecimientos:

A mi esposo, a mis padres, a Belkis y a mis amigos.

Bibliografía:

 
ALGUNAS OBRAS EXPUESTAS